Irashaimase!
Esto es lo primero que oyes, normalmente acompañado de una sonrisa, al entrar en una tienda, restaurante o comercio en Tokyo. Significa "Bienvenido".
Aquí se trata al cliente con mucha amabilidad, al principio sorprendente, al menos para mí, ya que en España en general es bastante común que nadie salude al entrar o salir de las tiendas.
Al pisar la entrada de un comercio es muy probable que todos los empleados que andan por allí te saluden. Es como una reacción en cadena: el primero que te ve grita "Irashaimase!", y los demás, lo repiten. Puede que no te hayan visto porque estén en la otra esquina del local, pero al oir a su compañero saben que un nuevo cliente ha entrado y gritan lo mismo. Incluso en los restaurantes en los que la cocina está más o menos a la vista, los cocineros también saludan. En sitios grandes o muy concurridos, puedes llegar a acabar con la cabeza como un bombo de tanto oírlo, porque se repite con cada persona que entra.
Hace poco, por ejemplo, pasamos por una tienda que acababan de abrir. Era una tienda grande y bastante barata, y como era la inauguración además tenía ofertas, así que estaba hasta arriba de gente. Ya en la puerta de la tienda, pero fuera, había unas tres personas saludando a los que nos acercábamos, y al entrar, empezaba el coro de saludos uno detrás de otro. ¡Incluso el guardia de seguridad saludaba!
Ahora que ya sabéis lo que os dirán en un comercio japonés al entrar, os cuento un algunos otros detalles.
Al pagar tu compra, suelen darte los cambios contando el dinero delante de ti (sobre todo si son billetes), para que veas que está bien.
Hay supermercados en los que te dan bolsas de plástico y después de pagar embolsas tú tus compras en unas mesas adyacentes, y hay otros en los que las mismas cajeras embolsan las cosas, con mucho arte, todo hay que decirlo. Nada de ir echando los productos a la bolsa sin más. Los van poniendo ordenadamente para que entre lo más posible y de forma que vaya todo bien sujeto. En estos supermercados y en todas las tiendas en las que te llevas algo en una bolsa, cierran ésta con un trozo de cinta adhesiva. Si por ejemplo no necesitas bolsa, ponen al producto que te llevas un trozo de cinta también (normalmente con algunas letras, el nombre de la tienda, o lo que sea), para que se sepa que lo has pagado.
Cuando sales del comercio también te despiden y te dan las gracias, incluso aunque no hayas comprado nada.
La verdad es que todo esto son detalles que parecen tonterías, y que para los que han vivido siempre aquí o llevan aquí más tiempo, realmente lo son. Pero como son costumbres distintas a las que tenemos allí, igual merece la pena contarlas ¿no?

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