Este año se celebra el 150 aniversario de la apertura del puerto de Yokohama. Con motivo de esta celebración se puede disfrutar, desde finales de abril hasta septiembre, de numerosos eventos y exhibiciones.
Nuestro viaje nipón terminaba poco antes de que comenzaran estos eventos, así que no pudimos ver ninguno de ellos, aunque sí vimos los preparativos que se estaba llevando a cabo y la verdad es que tenía muy buena pinta.
Pero lo que sí pudimos tuvimos la oportunidad de disfrutar, además de un agradable paseo por el puerto y demás, fue la séptima edición del Jardín Floral en los famosos Almacenes de Ladrillos Rojos.
La última vez que estuvimos en Yokohama también vimos que habían aprovechado la placita que queda entre los dos almacenes para poner una pista de patinaje sobre hielo, así que por lo visto se organizan muchas cosas en este lugar.
El jardín estaba muy bonito, con las flores dispuestas en diferentes formas y combinaciones de colores. Tuvimos la suerte de que hizo un día estupendo, así que lo disfrutamos mucho más.
Os dejos algunas fotos para que os hagáis una idea de cómo estaba aquello.
Our trip ended before the celebration started, so we couldn't enjoy any of the events that are taking place.
But, we were able to see the 7th edition of the Red Brick Warehouse Flower Garden. This flower garden was really beautiful. We were also lucky to have very good weather that day.
Aquí está de nuevo Santi explorando nuevos mundos. Se piró de rule por el estado de Georgia en EEUU. Como la cabra tira al monte se fue directamente al "sol naciente" de Atlanta.
Lo que no sabía Santi es que Atlanta, a parte de ser la capital de la Coca-cola:
Atlanta también es la capital del FRIED CHICKEN:
Ese Santi ahí! Quemando Atlanta y tumbando aguja.....
Menos mal que había una fuente en el parque botánico de Atlanta para escapar de la barbacoa.
En otro orden de cosas, Santi comprobó que Atlanta es una ciudad muy aburrida y que da cierta sensación de inseguridad cuando se camina por la calle. Las calles del centro de la ciudad se suelen quedar desiertas y únicamente los sintecho son los que caminan por la calle.
El centro neuralgico de Atlata es un famoso garito de comida rápida, llamado "Varsity", que es el mayor Drive-in de EEUU. Aquí se podía observar la mayor acumulación de gente en Atlanta (salvo en los centros comerciales)
Visto desde el aire:
Aunque hay otros garitos de comida rápida de corte más clásico:
Se ve que hacen falta muchos drive-ins en un mundo lleno de hormigón y edificios altos, en los que la gente va de la oficina a casa siempre en coche y a través del aparcamiento.
Atlanta al amanecer:
La verdad es que la actividad del congreso al que asistió Santi no le dejó mucho tiempo para sacar fotografías de la ciudad. Es posible que haya cosas bonitas en Atlanta, pero lamentablemente no se cruzaron con el objetivo de la cámara.
Hasta aquí llega la imagen a vista de pollo de la ciudad de Atlanta en el estado de Georgia en EEUU. ¡Ese pollo ahí!
Last month Arandelaさん travelled to Atlanta. As you can see in the pictures, Santi travelled with him too.
Because it was a business trip, he didn't have so much free time. But he was able to visit some places.
Arandela さん didn't like Atlanta that much. He says they're not so many interesting things to do over there, and also he says that it doesn't feel like a very safe city.
But, anyway, I think that it's good that he has already visited another place of the world...
Hace poco quicoto nos contó su experiencia en un hanami durante su reciente viaje a Japón. Como nosotros también estuvimos por allí en las fechas del florecimiento de los cerezos, cabría pensar que también tuvimos oportunidad de participar en algún hanami (contemplar las flores).
Es común, como ya sabréis, organizar almuerzos o cenas en los parques, bajo los árboles en flor, con los amigos, familiares o compañeros de trabajo.
Resulta que como fuimos con la agenda algo completa, y que los hanami se organizan un poco "sobre la marcha", en función de cómo van floreciendo los árboles, nos invitaron a dos hanami pero no pudimos ir a ninguno.
El día en cuestión, un sábado, habíamos quedado por la mañana con una amiga del laboratorio de Arandelaさん y por la tarde con otro amigo del laboratorio también. Durante los días anteriores, los otros compañeros del laboratorio planearon organizar un hanami para ese sábado por la tarde y nos invitaron, pero como habíamos quedado con nuestro amigo, no pudimos ir. Por otro lado, dicho amigo nos invitó a otro hanami que iban a organizar por la mañana, pero como habíamos quedado con la amiga, tampoco pudimos ir.
Así que después de este pequeño jaleo, nos quedamos sin hanami. Bueno, aunque esto no quiere decir que no viéramos los cerezos en flor, porque paseos por los parques sí que dimos y pudimos disfrutar de las flores.
Peeero, durante este día tan ajetreado, no creáis que no lo pasamos fenomenal también con nuestros amigos. Aparte de charlar y ponernos al día con ambas de nuestras citas, por la tarde nuestro amigo nos invitó a cenar a un restaurante de comida okinawense, uno de sus sitios favoritos.
Él tenía muchas ganas de ir, ya que acababa de pasar un año en Estados Unidos y tenía ganas de comer la deliciosa comida que sirven allí, y además le hacía ilusión llevarnos.
El local es muy entrañable, pequeñito, de madera, y todo decorado con posters publicitarios y de películas antiguas. Nada más entrar nos gustó un montón.
En cuanto a la comida, después de preguntarnos si nos gustaba ésto o aquello, y nosotros decir que prácticamente nos gustaría todo, eligió por nosotros algunos de sus platos favoritos. ¡Tengo que decir que estaba todo buenísimo!
No voy a saber deciros exactamente el nombre de todo lo que comimos (y seguro que se me olvidan cosas), pero entre nuestros platos tuvimos:
- Ensalada, el plato de abajo en el centro.
- Goya-champuru (el plato de la izquierda): champuru es un plato típico de Okinawa, que es más o menos como un revuelto con verduras, tofu y en este caso, también goya, o melón amargo, una hortaliza característica de la zona.
- Ostras fritas, el plato de arriba en el centro.
- Un plato de ternera guisada y picante, cuyo nombre no recuerdo.
- Un sashimi absolutamente delicioso, muy fresco, de un pescado cuyo nombre tampoco sé, pero que estaba tan bueno, que repetimos... Es el plato que está más a la derecha en la foto, ¡pero ya no quedaba sashimi!
- Helado de patata dulce de postre.
- De bebidas, yo tomé té de jazmín, y los chicos tomaron cerveza japonesa.
Nosotros nos quedamos encantados con la comida, el restaurante, las camareras... Y nuestro amigo también muy contento porque nos hubiera gustado.
Durante nuestro año de vida nipona ya fuimos algunas veces al Monte Takao, pudiendo disfrutar de los diferentes paisajes que surgen en las diferentes estaciones, y sigue siendo uno de los sitios que nos encantan de los alrededores de Tokyo.
Este viaje también incluyó una visita al Takao-san, y nuestro querido Santi, el pollo de Zamudio, pudo conocerlo también.
Por estar más o menos en el momento del florecimiento de los cerezos decidimos ir un día entre semana, ya que los fines de semana suele haber más gente. Así que nos encontramos todo muy tranquilito y sin aglomeraciones.
Subimos en el funicular hasta la parada final, a unos dos tercios del camino total, y seguimos el paseo hasta la cima.
Éstas son algunas de las fotos que sacamos durante el paseo hasta arriba. Por el camino, antes de la cima, nos encontramos el templo Yakuoin, con lo que durante el paseo por el momento podemos ver un poco de todo.
En el monte hay varias rutas señaladas, y nada más llegar a la estación del tren encuentras mapas para poder elegir la ruta que prefieras, en los que además están señaladas diferentes cosas que puedes encontrarte por el camino (cascadas, determinadas plantas...).
En las visitas anteriores ya hicimos dos de las rutas al bajar, y esta vez elegimos la número 6, que es la segunda más larga.
Por el camino encuentras muchas señales, y además hay cartelitos en determinados puntos en los que se explica qué hay de especial en esos sitios. Así, si en un punto concreto de la ruta crece alguna especie de árbol particular, por ejemplo, eso se señala en el cartel para que no lo pases por alto.
La verdad es que si por la zona del templo y en la cima no había demasiada gente, ya en la bajada la cosa estaba más tranquila si cabe. Había momentos en los que solo había silencio, o como mucho las voces de algunos pájaros. En ocasiones pasamos por sitios donde había ranas ocultas a las que se oía croar.
Con tanta tranquilidad, Santi aprovechó en un momento dado para echarse una siestecita a los pies de un árbol.
Por el camino nos cruzamos con personas que subían o bajaban, bien equipados para la montaña (no como nosotros...), y nos saludábamos, como suele hacerse paseas por el monte.
Así que con este paseo tan relajado llegamos al fin abajo, aprovechamos para comprar algunos omiyages y ¡de vuelta a Tokyo!
Éste era el barrio tokyota en el que vivíamos. Está justo al lado de la universidad de Tokyo, y como durante este viaje hemos hecho muchas visitas, hemos estado bastante por esa zona.
Aparte de visitar a los compañeros y profesores del laboratorio de Arandelaさん y a mi sensei de japonés, quedamos con nuestros ex-vecinos, un joven matrimonio con un niño de dos añitos y medio.
El día de nuestra cita estuvimos paseando por el recinto de la universidad, que estaba todo muy bonito con los cerezos en flor y demás. Tuvimos la suerte de que, aparte del frío, hacía buen tiempo, así que pudimos andar tranquilos por allí, y el niño, que está hecho un terremoto, pudo correr a sus anchas por aquí y por allá. Lo pasamos muy bien, intercambiamos omiyages y nos pusimos al día charlando.
Aunque ya nos habíamos despedido hasta, por lo menos, otro par de años después, la casualidad quiso que nos volviéramos a encontrar.
Resulta que también nos apetecía visitar a los carniceros de nuestro barrio. Para que os hagáis una idea, a pesar de estar a unos 200 metros de unas calles bastante transitadas, nuestro barrio era muy tranquilito y tenía las típicas tiendecitas pequeñas abiertas a la calle. Como cuando vivíamos allí pasábamos todos los días por delante de la carnicería, el carnicero, un abuelete muy majo, nos saludaba y a veces hasta nos hablaba un poco, aun a sabiendas de que probablemente le entenderíamos poco.
Creo recordar que a Arandelaさん le preguntaba siempre si tenía vacaciones, pero el pobre Arandela tenía pocas vacaciones por aquel entonces... La vida de los científicos es dura, y más en la Todai...
Así que pensamos en ir a visitarle ese mismo día que quedamos con nuestros vecinos, ya que estábamos por allí, pero resulta que al pasar no encontramos a nadie, así que decidimos volver a pasar otro día, ya que aun nos quedaban visitas por allí.
El día que volvimos a acercarnos ya les encontramos allí, al matrimonio de abuelillos y su hija, que también trabaja allí. Charlamos un rato, a nuestra manera y más o menos nos entendimos. Les llevamos un omiyage, y la señora nos sacó un regalito también a nosotros (cuando nos fuimos de Tokyo la vez anterior y fuimos a despedirnos, fue igual; aunque no supiera que íbamos a ir, siempre tiene algo que ofrecer). Seguíamos inmersos en intentar entendernos unos a otros, cuando de pronto oímos detrás nuestro un "Ora!", y resulta que era nuestra vecina con el niño que volvía de hacer un recado.
Estuvimos un ratito más charlando todos, y entonces nuestra amiga nos invitó a ir a su casa a pasar el resto de la tarde. Una de las cosas buenas de nuestro viaje a sido que, como sabíamos que íbamos a quedar con mucha gente, nos quedamos en Tokyo, así que andábamos más tranquilos para improvisar y poder apuntarnos a invitaciones como ésa. Así que enseguida accedimos a ir.
El carnicero, al oír que íbamos a ir a casa todos juntos, nos dijo que esperáramos un momento, y al rato apareció la hija con un par de bolsas con "otsumami", o sea, cosas para picar para la merienda, ante nuestra sorpresa. Allí, en la carnicería, además de vender carne cruda también preparan algunas cosas cocinadas como alitas de pollo, croquetas, etc. Éstas fueron algunas de las cosas que iban en las bolsas, además de unas latas de cerveza y una botella de té o café con leche, no recuerdo bien.Ya me diréis si no son majos los carniceros de nuestro barrio...
Nos despedimos de la familia tan contentos y fuimos a merendar con nuestra vecina y jugar con el niño, con los que pasamos el resto del día tan a gusto en casa.
Así que como podéis ver, en parte, nuestro viaje ha sido como "volver a casa".
Hongo 5 chome was our neighborhood in Tokyo when we lived there.
During last month's trip, we visited this place a lot. The University of Tokyo is located there, and as we visited the professors and many friends, we went often to Hongo.
We also met our neighbors. They are a couple with a small child. We enjoyed with them on this first date, but, by chance, we were able to meet again another time.
We had decided to visit our neighbors's butcher. The butcher's close to our apartment is owned by a nice old couple and their daughter. So we were over there visiting them and chatting a bit, when suddenly our neighbor came with the child. We stayed there talking all together for a while, when she invited us over to her home.
We had time and we wanted to go, so we did. Before leaving, the butcher gave us some food and drinks, to share at her home. We were very surprised. The butcher's family is really very nice, don't you think?
So then we spent the rest of the day with our friends at home. We enjoyed a lot talking and also playing with the boy. He's really cute and healthy. We were very happy to spend more time with them.
Bueno, antes de continuar con más cosas sobre el viaje, voy a enseñar algunas fotos que sacamos en la Fiesta cultural de Japón, de la que ya os habló Arandelaさん en el post anterior. Porque, además de tocarnos el bonsái, hubo más cosas. ^_____^
日本のエベントの写真を見せたいです。
I will show now some of the pictures we took at the Japanese event.
Como llegamos un poco más tarde del comienzo del evento, nos perdimos algunas cosas. La exhibición de karate, por ejemplo, la pillamos ya terminando:
空手展示会(てんじかい)の終わりを見ることができただけです。
We could only see the end of the karate exhibition, because we arrived a bit late.
Había stands dedicados a la caligrafía japonesa, a la ceremonia del té, al ikebana o arreglo floral japonés, a temas relacionados con el manga y el anime, a las armas y armaduras japonesas...
There were stands dedicated to ikebana (Japanese floral arrangement), Japanese calligraphy, manga, anime, Japanese tea ceremony, Japanese weapons and armors, and so on.
Tuvimos nuestra propia introducción al juego del Go, y Arandelaさん tuvo oportunidad de poner en práctica sus recién adquiridos conocimientos jugando con un amigo.
We also enjoyed an exhibition of Iai-do, from master Seigo Takagi, and also an exhibition of Japanese weapons fights, among others.
Y éstas han sido algunas de las cosas que hemos podido disfrutar en la fiesta cultural japonesa. También nos perdimos algunas, como la exhibición de aikido o la de elaboración de sushi, y de otras no tenemos fotos que mostrar. Pero así os podéis hacer una idea de lo que se vio por allí. Actualizo: Os pongo un vídeo sobre el evento que he encontrado en Youtube, realizado por los que organizaron el evento, Tarasu, para que lo podáis ver todo "en movimiento", ^__~. He visto algunos otros vídeos, pero éste es el que más me ha gustado. La música es muy bonita.
Por pura casualidad, se nos ocurrió comprar unos boletos con la simple intención de ayudar a la recién creada asociación. De hecho, Aran esperaba que NO nos tocara porque creía que dos ya eran suficientes.
El sorteo se celebró al final de la fiesta y nos acercamos al lugar para ver quién se lo llevaba. Zamudio tropical ni se enteró de que habían dicho su nombre, pero Aran sí y espetó un: "Te matooo"
Aquí podéis ver el momento de entrega del premio:
En esta otra imagen se puede ver a Birubao con tres tesoros.
Y por último, a Santi con el nuevo miembro de la familia. ¡Ese Santi, ahí!
Este bonsái nos servirá de recuerdo de una estupenda jornada cultural en Bilbao, donde coincidimos con amigos de San Sebastián, Japón, Portugal, Argentina y por supuesto, Vizcaya.
This weekend Arandelaさん wrote about our new bonsai.
On Saturday in Bilbao there was an event about Japan. It was the first time it was held, so maybe that's why it was a bit small. But maybe it will become bigger on further years.
At this event, the recently created Bonsai Association of Biscay made a raffle for a bonsai. Each ticket's price was 1 Euro. Arandelaさん bought two tickets, because he wanted to collaborate with this new association.
Just before the end of the event, the raffle was held. And... He won the bonsai! Incredible!
So now we have a new bonsai with us. It's a Japanese maple.
It's really beautiful.
The event was interesting and we had fun. We were able to meet many friends.
Aunque hace ya casi dos semanas que volvimos de nuestro viaje, parece que a una le cuesta "resetearse" del todo. Se ve que no es tan fácil como darle al botón del ordenador y reiniciar el sistema.
Lo noto, por ejemplo, en que ahora todo me parece ruidoso: en los bares o restaurantes no se puede hablar tranquilamente con tus acompañantes sin tener que levantar la voz, bien porque la música está alta o porque los demás hablan alto también; en el tren, aunque no vaya lleno, normalmente también hay gente que habla para que les oigan desde el vagón siguiente...
Hablando de trenes, otra cosa que hago de nuevo es quedarme esperando delante de la puerta a que se abra sola cuando tengo que entrar o salir del mismo, hasta que al final alguien me mira en plan "esta mujer es tonta, que no le da al botón..." y ya reacciono.
Otra cosa que me molesta mucho es el humo del tabaco. Bueno, esto siempre me molesta, pero después de haber podido estar tranquilamente charlando con amigos en una cafetería sin ahogarme y sin salir apestando a tabaco, ahora me da más rabia.
Y, bueno, como solemos decir tantas veces, la amabilidad en el trato en comercios y lugares púlbicos ya es un clásico. Entrar en un sitio y esperar a que me atiendan viendo como la persona encargada de hacerlo termina su conversación con su compañera o incluso que me atiendan mientras siguen charlando por teléfono con una amiga, ya es el no va más.
Hm... Supongo que tendré que esperar un poco más a que se me reinicie el sistema del todo, aunque me suena que hay cosas que seguiré viendo igual...
It has been almost two weeks since we came back from our trip, but still it seems as my head is still in Tokyo sometimes.
For example, when I ride on the train and need to get on it or get out of it, I just wait in front of the door for it to open by itself. But it doesn't, because on our train we need to push a button to open it. So then sometimes people look at me as if I was a bit silly, just looking at the door instead of pushing the button...
Another thing that I've noticed is that now I find everything so noisy. You can't just sit in a bar or a restaurant a have a nice chat with your friends, because the music is too loud, or people speak loud, and then everyone needs to speak louder to be heard.
Here in bars and restaurants it's common to be able to smoke, and I really don't like the smell of smoke, so it's a bit uncomfortable. When we were in Tokyo we were able to sit for hours with friends in a coffee shop without getting that bad smell on the clothes and everything.
And one thing that maybe one can't get used to is that shop attendants here are usually not as kind as they are in Japan. Or maybe it just needs a bit more time. Maybe I will have to push my 'reset button' again...
A media tarde fuimos al hotel a dejar unos omiyages que habíamos comprado, y pensamos en ir a cenar a nuestro restaurante de ramen favorito (dejo el enlace aunque, al menos en mi ordenador, no se puede leer bien toda la página).
Resulta que es un restaurante que está en nuestro ex-barrio, enfrente de la universidad, y que nos gustó mucho desde que lo descubrimos. No digo que sea el mejor ni nada de eso, porque con la infinidad de restaurantes de ramen que hay en Tokyo, sería casi imposible de saber, pero a nosotros nos encanta.
Es un restaurante pequeñito, con una barra en forma de una especie de U en la que habrá sitio para unas... ¿15 personas? Puede ser. Hay varios cocineros, y uno de los que estaban este último día creemos que podría ser el dueño, por ser el más mayor, un abuelillo muy majete y sonriente, de los que se ve que disfrutan con su trabajo.
Siempre tienen puesto algún concierto de música jazz, que además se puede ver en una pantalla de televisión, y cuando te sientas, además de encontrarte delante los botecitos típicos con pimienta, salsa de soja y demás, encuentras un cartelito con información sobre el disco que estás escuchando.
En esta ocasión pedimos cada uno nuestro ramen y además una ración de gyoza. Aunque con el idioma me manejo más o menos bien, por supuesto mi nivel es aun muy básico, así que no me entero de todo, sobre todo cuando son cosas escritas. Pero sí me da como para intuir detalles, así que creemos que este restaurante ha debido de salir en algún programa de la tele y quizás han hecho alguna mención especial de sus platos, por unos cartelitos que había también en las mesas. Además, antes de servirnos los gyoza, el señor nos trajo un papelito con una explicación de cómo preparaban ellos estas deliciosas empanadillas, así que ¡igual se han hecho famosas o algo! (Bueno, todo esto son conjeturas nuestras, tampoco os lo toméis muy en serio.) Lo que sí es verdad es que se nota que todo es casero y elaborado con buena mano y cariño.
Así que nos sirvieron nuestros cuencazos de ramen y después las gyoza, en una bandeja de estas de hierro caliente, y ahí estuvimos disfrutando de lo lindo de la cena. Además, en un momento dado el señor nos ofreció un plato con una ensalada de algas que estaba buenísima también.
Entre la deliciosa comida, el ambiente relajado y el trato tan bueno que recibimos, nos quedamos encantados de haber elegido este lugar para nuestra última cena tokyota. La verdad es que aquí no estamos tan acostumbrados a eso (a veces incluso te sorprende cuando te pasa), pero que te traten con sonrisas y amabilidad, además de la de que se nota que es de verdad, hace que te quedes con una buenísima sensación en el cuerpo.
Aquí os dejo unas fotos de la entrada del restaurante, en la que se puede ver la carta y además unos perritos de peluche que te dan la bienvenida.
This shop is close to the place we lived in Tokyo two years ago. It's in front of the university.
We really think it's a very nice place. While you are eating there, you can always listen to some jazz concert. The food is really delicious and the people who run the reataurant are very kind. So, all together, it makes one of our favorites in Tokyo.
We enjoyed a lot going there once again, and we were very happy to have decided to visit that ramen restaurant for our last Japanese dinner.
El lunes por la tarde-noche, hora española, llegamos a casa.
El vuelo fue bien, aunque pesadito, porque se hace bastante largo, la verdad.
En París además teníamos solo una hora y pico de tiempo entre los dos vuelos, así que entre que el aeropuerto francés es un peñazo porque teníamos que coger un autobús para ir de una terminal a la otra y que desde que aterrizó el avión pasó bastante rato hasta que pudimos bajar por no sé qué problemas técnicos, anduvimos corriendo para llegar a tiempo. Esto sin contar además el paso por inmigración y el control de equipaje de mano.
Creo que no se hubieran ido sin nosotros, porque éramos unos cuantos de nuestro avión los que teníamos que coger el vuelo a Bilbao, pero había que darse prisa por si acaso.
El caso es que llegamos todos bien y poco rato después estábamos en Loiu.
Como anécdota más llamativa del viaje, os puedo contar que tuvimos como compañeros de viaje a un grupo de amigos guipuzcoanos que habían estado prácticamente el mismo tiempo que nosotros en Japón visitando a un amigo suyo. Lo curioso del tema es que este amigo resulta que era vecino de Arandelaさん, y lo más curioso es que durante nuestras vacaciones nos los encontramos a todos juntos en un tren de la JR que iba hacia Takao. Como ellos mismos decían, como si Japón y Tokyo fueran pequeños...
Este chico, el vecino (o ex-vecino) de Arandelaさん planeó irse el año pasado a Tokyo, y antes de hacerlo quiso hablar con Arandelaさん para que le contara un poco nuestra experiencia y saber un poco más del tema. Después de eso marchó y desde entonces está viviendo allí.
Cuando hace una semana y pico íbamos en el tren hacia Kichijoji, entró en nuestro vagón un grupo de españoles. Nosotros íbamos muy ausentes, a lo nuestro. Bueno, de hecho Arandelaさん iba prácticamente dormido, cuando de pronto, al oir las voces de los chicos, abre los ojos, se gira, y se queda todo alucinado. Yo más, claro.
Total que era su vecino con sus amigos, y se empiezan a saludar en el vagón al más puro estilo de aquí (que no estilo japonés, ya me entendéis), y nada, ahí estuvieron hablando un ratito hasta que nos bajamos del tren. Nos quedamos todos bastante sorprendidos por la coincidencia.
Y más coincidencia fue que viajáramos de vuelta en el mismo avión y con los asientos pegaditos.
Bueno, a ver si os voy contando poco a poco las cosas que hemos hecho en estas semanitas niponas y también enseñando las fotos que hemos hecho. Aunque un poco ya habéis visto de la mano de Santi...
In Paris airport, we had to run a bit to catch the next flight, because we had very short time between flights.
On the plane, the people seated next to us were people from Antonio's hometown, who had traveled to Japan to visit a friend who is now living in Tokyo. It was a big coincidence, because we also met them last week on a JR train in Tokyo.
Well, slowly I will write more things about our trip, and also I will show some pictures we took.